Durante los últimos años, la inteligencia artificial ha vivido un crecimiento explosivo.
Cada semana aparecen nuevas herramientas que prometen automatizar tareas, ahorrar tiempo o revolucionar sectores enteros.
Pero, como ha ocurrido antes con otras tecnologías, empieza a surgir una pregunta incómoda:
¿estamos ante una burbuja de la IA?
La respuesta corta es que no toda la IA es una burbuja, pero no todas las herramientas actuales sobrevivirán a 2025.
El auge masivo de herramientas de IA
La barrera de entrada para crear productos basados en inteligencia artificial se ha reducido enormemente.
Hoy en día, muchas herramientas se construyen sobre los mismos modelos de lenguaje o APIs existentes.
Esto ha provocado:
- cientos de productos muy similares
- promesas exageradas
- soluciones que apenas aportan valor real
- herramientas que dependen totalmente de terceros
El resultado es un mercado saturado.
Por qué muchas herramientas de IA desaparecerán
No todas las herramientas fracasan por falta de tecnología.
La mayoría lo hacen por razones mucho más simples.
1. Falta de un problema real
Muchas aplicaciones de IA existen porque pueden existir, no porque resuelvan un problema concreto.
Cuando la novedad se diluye, el interés desaparece.
2. Dependencia total de modelos externos
Gran parte de las herramientas actuales:
- no tienen tecnología propia
- dependen de un único proveedor
- no controlan costes ni rendimiento
Cuando cambian precios o condiciones, el modelo de negocio se rompe.
3. Usuarios que prueban… pero no se quedan
El efecto “wow” inicial no garantiza uso continuado.
Muchas herramientas:
- se prueban una vez
- no se integran en el día a día
- no generan hábito
Sin usuarios recurrentes, no hay sostenibilidad.
No es la primera vez que ocurre
Esto no es nuevo.
Ha pasado antes con:
- apps móviles
- criptomonedas
- plataformas sociales
- herramientas SaaS
En todas las burbujas tecnológicas ocurre lo mismo:
- mucha experimentación al inicio
- exceso de productos
- consolidación posterior
La inteligencia artificial no será diferente.
Qué tipo de herramientas sí tienen futuro
Aunque muchas desaparecerán, otras sí se quedarán.
Las que tienen más posibilidades suelen compartir características claras:
- resuelven un problema específico
- se integran en flujos de trabajo reales
- ahorran tiempo de forma clara
- tienen usuarios recurrentes
- no dependen solo de la moda
No son las más ruidosas, sino las más útiles.
El papel de las grandes empresas
Las grandes compañías tecnológicas están integrando la IA directamente en:
- sistemas operativos
- suites de trabajo
- plataformas que ya usamos
Esto deja poco espacio a herramientas pequeñas que solo “envuelven” funciones básicas.
Muchas startups de IA no desaparecerán por ser malas, sino porque su funcionalidad será absorbida por productos más grandes.
¿Estamos ante una burbuja?
Depende de cómo se mire.
- ¿Hay exageración? → Sí
- ¿Hay productos inflados? → Sí
- ¿La IA va a desaparecer? → No
La burbuja no es la IA en sí, sino las expectativas poco realistas alrededor de ella.
Qué significa esto para usuarios y empresas
Para los usuarios:
- conviene ser críticos
- no depender de una sola herramienta
- priorizar utilidad frente a moda
Para empresas:
- apostar por IA con sentido práctico
- no subirse a tendencias sin estrategia
- pensar a medio plazo
Conclusión
La inteligencia artificial no va a desaparecer, pero el mercado se va a limpiar.
En 2026 veremos:
- menos herramientas
- más integración
- más calidad
- menos promesas vacías
La verdadera revolución no está en cuántas herramientas existen, sino en cuáles se quedan y por qué.
